Protección térmica: guía rápida para peinar sin dañar
- Bloom

- 8 sept
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 9 sept

El calor es una de las causas más comunes de resequedad y quiebre. Con una buena técnica y un termoprotector efectivo, puedes peinarte sin comprometer la salud de la fibra capilar.
¿Qué hace un termoprotector?
Crea una película ligera que disminuye la transferencia de calor, reduce la pérdida de humedad y mejora el deslizamiento de la herramienta para evitar fricción y quiebre.
Pasos esenciales
Lava con shampoo y retira el exceso de agua con toalla (sin frotar). Deja el cabello ~70% seco.
Aplica termoprotector de medios a puntas (1–2 pumps según longitud). Desenreda.
Trabaja por secciones: con secador, usa boquilla hacia abajo; con plancha, pasa rápido, sin repetir demasiadas veces.
Finaliza con una micro-cantidad en puntas para sellar brillo y controlar frizz.
Temperaturas orientativas
Cabello fino: 140–170 °C
Cabello medio: 170–190 °C
Cabello grueso: 190–210 °C
Tip: evita mantener la herramienta fija en un punto; el movimiento continuo protege la fibra.
Errores comunes
Planchar el cabello mojado.
Usar demasiado producto (deja peso) o muy poco (protege menos).
Temperaturas excesivas para tu tipo de cabello.
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Nuestro Tratamiento Capilar Termoprotector ofrece control del volumen y frizz con acabado natural, ideal para lisos perfectos o rizos definidos.





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